Guía desde Palma para descubrir playas secretas
Mallorca es un mosaico de calas de agua turquesa, acantilados de piedra dorada y pinares que perfuman el aire. Si te alojas en Palma y quieres escapar del bullicio para bañarte en rincones casi secretos, esta guía te llevará por diez calas salvajes y poco urbanizadas, repartidas entre el sur, el este, el norte y la Serra de Tramuntana. Incluimos por qué ir, cómo llegar y un consejo local para que disfrutes con criterio y respeto por el entorno.
Consejo general: en la mayoría de estas calas no hay servicios. Lleva agua, algo de comida, gorra y calzado para caminar o entrar en zonas de roca. Respeta las normas y no dejes rastro.
1) Caló des Moro y su vecina s’Almunia, Santanyí
Por qué ir: probablemente la imagen más icónica de cala entre acantilados de la isla. Una lengua de agua azul intenso que parece una piscina natural. Ideal para nadar con calma y disfrutar del colorido del fondo.
Cómo llegar: desde Palma, dirección Santanyí. Los últimos metros se hacen a pie por un sendero señalizado. En temporada alta el acceso suele controlarse para proteger el entorno.
Consejo local: evita las horas centrales del día en verano y ve temprano. Si el aforo está completo, prueba la íntima Cala s’Almunia, a pocos minutos caminando.
2) Es Caragol, Ses Salines
Por qué ir: la playa más meridional de Mallorca, salvaje, amplia, con dunas y una sensación de final del mundo. Forma parte de una reserva marina, por lo que el snorkel es excelente.
Cómo llegar: conduce hasta el faro de Ses Salines y camina unos 1,5 a 1,6 km por la costa hasta la playa. No hay sombra ni servicios, organización imprescindible.
Consejo local: en días de calma lleva gafas y tubo. Respeta las posidonias y las dunas, son clave para la salud del litoral
3) Caló des Màrmols, Santanyí
Por qué ir: un anfiteatro natural de mármol y agua traslúcida. Pequeña, solitaria y preciosa para desconectar.
Cómo llegar: por sendero largo y algo exigente desde la zona del Cap de ses Salines, o en barco. Planifica el agua y el regreso con luz.
Consejo local: madruga para disfrutarla con tranquilidad y evita días de mar de fondo.
4) Cala Varques, Manacor
Por qué ir: una de las calas vírgenes más fotogénicas del este, con arena clara, cuevas cercanas y un ambiente de naturaleza pura.
Cómo llegar: acceso por caminos y un último tramo a pie. En verano puede haber controles puntuales de estacionamiento.
Consejo local: lleva calzado para explorar rocas y recuerda que no hay chiringuitos ni sombrillas.
5) Es Coll Baix, Alcúdia
Por qué ir: bahía de aguas profundas entre acantilados, con suelo de pequeños cantos y un paisaje poderoso. Sensación de aventura asegurada.
Cómo llegar: pista forestal y sendero, con pendiente en el tramo final. También se puede llegar en kayak o en barco.
Consejo local: lleva escarpines para mayor comodidad al entrar al agua y comprueba el viento antes de ir.
6) Cala Tuent, Escorca, Serra de Tramuntana
Por qué ir: cala de cantos y arena en un entorno montañoso, a los pies del Puig Major, con pinos que llegan casi al agua. Es perfecta si te atrae la Tramuntana.
Cómo llegar: carretera de montaña panorámica. Hay aparcamiento limitado y, en temporada alta, más demanda.
Consejo local: calzado de agua recomendado. Si hay oleaje, nada solo si tienes experiencia.
7) Cala Murta, Formentor (Pollença)
Por qué ir: pequeña y protegida entre paredes rocosas, con aguas clarísimas y ambiente silencioso. Ideal para quien busca calma.
Cómo llegar: el último tramo, de aproximadamente 1,7 km, se hace a pie por pista. El acceso en coche al área de Formentor puede estar regulado en verano.
Consejo local: combina la visita con miradores de Formentor y lleva todo lo necesario, no hay servicios.
8) Cala en Basset, Andratx
Por qué ir: roca, transparencia y vistas a la Torre de Cala en Basset y la isla de Sa Dragonera. Un clásico para amantes de las excursiones costeras.
Cómo llegar: desde Sant Elm por sendero de unos 2 km hasta la cala, con tramos pedregosos. No es recomendable con carritos ni para personas con dificultades de movilidad.
Consejo local: si te gusta caminar, añade el desvío a la torre de vigilancia del siglo XVI, con panorámicas espectaculares.
9) Cala Na Clara, Artà
Por qué ir: cala virgen y tranquila con vistas abiertas a la bahía de Alcúdia. El nombre alude a la claridad del agua.
Cómo llegar: cerca de la urbanización Betlem, el acceso final es por sendero con pendiente. No hay servicios, organiza provisiones.
Consejo local: mejor con mar en calma y escarpines, la entrada combina roca y arena.
10) Cala Figuera, Formentor
Por qué ir: paisaje dramático y agua cristalina en el extremo norte de la isla. Sensación de lugar remoto.
Cómo llegar: a pie o en barco, sin servicios. Consulta posibles restricciones de acceso por carretera en temporada alta en Formentor.
Consejo local: el terreno es pedregoso. Lleva buen calzado y nada con precaución, no hay socorrista.
Cómo organizar tu ruta desde Palma
- Escoge un sector por día. Sur y sureste para calas entre acantilados y agua turquesa, norte y Tramuntana para paisajes más salvajes y profundos.
- Madruga. Ganarás aparcamiento, luz suave para fotos y más silencio en la orilla.
- Evita los picos de calor. En calas sin sombra, planifica baños a primera hora o a última hora de la tarde.
- Consulta el estado del mar. Muchas calas están expuestas, el baño es mejor con viento flojo y mar en calma.
- Respeta el entorno. No pises dunas ni arrancas posidonias, llévate la basura contigo y evita música alta.
1 día, 1 zona: tres propuestas rápidas
- Suroeste activo: mañana de paseo costero hasta Cala en Basset, tarde de relax en Sant Elm y cena mirando a Sa Dragonera.
- Sureste espectacular: Es Caragol por la mañana y, si tienes energía, caminata suave hacia Caló des Màrmols. Día cien por cien naturaleza.
- Norte salvaje: Cala Murta a primera hora y, si el cuerpo pide más aventura, visita Es Coll Baix o los miradores de Formentor.
Ética del viajero en calas vírgenes
Las calas vírgenes son un tesoro. Su equilibrio es frágil, sobre todo en verano. Si un acceso está regulado o una zona balizada, respeta las indicaciones. No está de más llevar una pequeña bolsa para recoger microplásticos que veas a tu alrededor. Entre todos preservamos lo que venimos a disfrutar.
El hotel el Llorenç Parc de la Mar, tu base perfecta en Palma
Si buscas un punto de partida cómodo y sofisticado para explorar estas calas, El Llorenç Parc de la Mar es una elección excelente en el barrio histórico de La Calatrava, a un paso de la Catedral y frente al mar. Es un hotel Only Adults (+16) con diseño contemporáneo y una azotea con piscina infinity y vistas 360º a la bahía de Palma, ideal para volver de playa y relajarte con un cóctel al atardecer. Además, alberga DINS Santi Taura, restaurante con estrella Michelin, que celebra la cocina de la isla con producto local. Desde aquí, estarás conectado por carretera con cualquier punto de la isla y podrás alternar días de calas con cultura, gastronomía y paseos por el casco antiguo.
El Llorenç
Parc de la Mar